sábado, 5 de marzo de 2016

Mismo concepto, distinta forma

El efecto que produce el silencio es abismal.  El efecto  negativo que se puede dar por la falta de confianza en la familia infundada por la sociedad moderna.
Tanto la fotografía como la pintura presentan similitudes en el tratamiento de los espacios, la luz, el escenario, sus personajes, todo es un lenguaje  que envuelve la obra de silencio.
En  cinematografía todas estas características pasan a ser dinámicas, es el silencio quién narra  la propia película a través del lenguaje del cuerpo de los actores, el tratamiento de los escenarios y es el espectador quien traduce e intuye mediante el silencio que desarrolla la acción del momento, como hace Alejandro González Iñiarritu, en sus películas, Hopper en sus cuadros y Walker Evans en sus fotografías.

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